El viaje diario de miles de usuarios en el Tren Ligero suele comenzar frente a las pantallas de las máquinas de recarga. Sin embargo, en fechas recientes, este paso se ha convertido en un dolor de cabeza para los pasajeros de la Línea 3, quienes han reportado dificultades constantes para abonar a sus tarjetas de transporte.
Ante la ola de quejas, el Sistema de Tren Eléctrico Urbano (Siteur) ha salido a aclarar la situación con una respuesta inesperada: los equipos no están descompuestos.














