Durante las celebraciones del Grito de Independencia en el centro de Guadalajara, lo que debía ser un festejo patrio se convirtió en un escenario de tensión. Un operativo de vigilancia municipal derivó en un altercado físico que dejó a varias personas con lesiones por quemaduras.
El incidente ocurrió cuando inspectores municipales de Guadalajara detectaron a un comerciante de elotes trabajando en la zona festiva. De acuerdo con los reportes de la autoridad, el vendedor fue retirado debido a que no contaba con el permiso correspondiente para comercializar sus productos en ese perímetro durante las festividades.