El estado de Jalisco vivió una jornada de contrastes y alta tensión tras una movilización que comenzó de manera pacífica y culminó en enfrentamientos violentos en las inmediaciones de Casa Jalisco. Las autoridades estatales calificaron el día como complejo para la entidad, luego de que la violencia opacara la expresión de miles de ciudadanos.
La jornada inició sobre la avenida Manuel Acuña, donde cerca de 10,000 personas —incluyendo a cientos de familias— se congregaron para ejercer su derecho a la libre manifestación de forma pacífica e histórica. Sin embargo, la situación cambió drásticamente al llegar a Casa Jalisco.