Una manifestación que buscaba desarrollarse de manera pacífica en el Centro de Guadalajara terminó marcada por actos de violencia, incendios, saqueos y daños a edificios públicos. Desde antes de iniciar el recorrido, grupos de encapuchados presuntamente se infiltraron en la movilización y ocasionaron destrozos en establecimientos de avenida Juárez. Más tarde, lanzaron pirotecnia y utilizaron bombas molotov, piedras y otros objetos para atacar inmuebles como el Congreso de Jalisco, el Supremo Tribunal de Justicia y Palacio de Gobierno, donde también derribaron vallas y rompieron cristales. Incluso utilizaron carteles con los rostros de personas desaparecidas para alimentar las llamas. Ante los disturbios, participantes que buscaban protestar pacíficamente se retiraron de la zona para proteger su integridad, mientras los grupos violentos dejaron daños materiales a su paso.
Con información Mariana Quirarte.











