La vida cotidiana en México se ha transformado debido a un factor común: el temor constante a ser víctima de la delincuencia. De acuerdo con datos recientes de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre seguridad pública del INEGI, el 74% de los mexicanos —es decir, casi ocho de cada diez personas— reporta sentirse inseguro en sus propias ciudades. Este temor abarca desde la posibilidad de ser blanco de bandas organizadas hasta de delincuentes comunes en cualquier momento del día.
Aunque el promedio nacional ya es preocupante, la situación se agrava considerablemente en ciertas regiones del país. El Estado de México encabeza esta lista de temor, donde el 90% de la población (nueve de cada diez habitantes) tiene miedo de salir a la vía pública. A esta entidad le siguen muy de cerca Morelos y Tabasco, ambos con un 89% de percepción de inseguridad.













