El uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos antes de dormir puede influir en la calidad del sueño y provocar alteraciones en los ciclos de descanso, de acuerdo con especialistas en salud y neurociencia.
Investigaciones relacionadas con el sueño señalan que la exposición constante a pantallas durante la noche genera un impacto en la producción de melatonina, hormona vinculada con el descanso. Esto ocurre debido a la luz azul emitida por celulares, tabletas y computadoras, la cual envía señales al cerebro asociadas con el estado de alerta.
Especialistas explican que utilizar dispositivos móviles en la cama puede dificultar conciliar el sueño y provocar despertares frecuentes durante la madrugada. También se relaciona con cansancio durante el día, dificultades de concentración y alteraciones en la rutina diaria.
Además, diversos estudios han señalado que los hábitos tecnológicos se modificaron desde el periodo de confinamiento registrado durante la pandemia, incrementando el tiempo de exposición a pantallas tanto en adultos como en menores de edad.
Entre las recomendaciones más comunes para mejorar el descanso se encuentra apagar o dejar de utilizar el celular al menos una hora antes de dormir. También se aconseja mantener horarios regulares para acostarse y despertar, reducir el consumo de bebidas estimulantes durante la noche y evitar luces artificiales dentro de la habitación.
Especialistas también sugieren crear rutinas nocturnas alejadas de dispositivos electrónicos, como la lectura, ejercicios de respiración o actividades de relajación que favorezcan un descanso continuo.