Abrir el refrigerador y encontrarse con un olor desagradable puede convertirse en un problema frecuente, especialmente cuando se han almacenado alimentos durante varios días. Aunque existen productos específicos para combatir estos aromas, también hay alternativas sencillas que pueden utilizarse en casa.
Uno de los trucos más conocidos consiste en colocar un recipiente pequeño con bicarbonato de sodio dentro del refrigerador. Este producto puede ayudar a absorber parte de los olores presentes en el interior. Lo ideal es utilizar un recipiente abierto y colocarlo en una zona donde no interfiera con los alimentos.
Antes de recurrir a cualquier método, también es importante localizar el origen del olor. Conviene revisar frutas, verduras, carnes, lácteos y recipientes con comida preparada para retirar aquellos productos que estén en mal estado. Asimismo, es recomendable limpiar derrames y revisar las paredes, cajones y sellos de la puerta.
Para mantener el refrigerador en mejores condiciones, se puede repetir la limpieza periódicamente y cambiar el bicarbonato después de un tiempo para mantener su capacidad de absorción. También ayuda conservar los alimentos en recipientes bien cerrados y evitar guardar comida durante demasiado tiempo.