El cáncer de colon puede desarrollarse durante un tiempo sin provocar síntomas evidentes, por lo que prestar atención a cambios persistentes en el organismo es importante. Detectarlo en etapas tempranas puede facilitar el tratamiento y mejorar el pronóstico.
Entre las señales que pueden presentarse están los cambios persistentes en los hábitos intestinales, como diarrea, estreñimiento o modificaciones en la frecuencia y consistencia de las evacuaciones. También puede aparecer la sensación de que el intestino no se vacía por completo.
Otro signo de alerta es la presencia de sangre en las heces, que puede observarse como sangre roja o hacer que las evacuaciones tengan una apariencia oscura. También pueden presentarse dolor abdominal, cólicos, gases o distensión.
¿Cuándo debes consultar a un médico?
La pérdida de peso sin explicación, cansancio o debilidad también pueden aparecer, particularmente cuando existe una pérdida de sangre que provoca anemia. Sin embargo, estos síntomas también pueden estar relacionados con otros padecimientos.
Por ello, si alguno de estos cambios persiste, empeora o aparece junto con sangre en las heces, dolor abdominal importante o pérdida de peso inexplicable, lo recomendable es acudir con un profesional de la salud para determinar la causa. No todos estos síntomas significan cáncer de colon, pero tampoco deben ignorarse.
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