El llamado “Big One” es uno de los escenarios sísmicos que más atención genera en California. Se trata de un gran terremoto hipotético relacionado con la actividad de la Falla de San Andrés, pero ¿qué ocurriría en México y, particularmente, en Jalisco?
La Falla de San Andrés es una de las estructuras geológicas más importantes de California y forma parte del límite entre las placas del Pacífico y Norteamérica. Su extensión es de aproximadamente mil 300 kilómetros y atraviesa el estado de California de norte a sur.
Aunque suele hablarse de ella como si se tratara de una sola estructura con el mismo comportamiento en todo su recorrido, la realidad es más compleja: existen segmentos que permanecen bloqueados y acumulan tensión, mientras otros presentan movimientos que liberan energía de manera gradual.
¿Qué es exactamente el “Big One”?
El término “Big One” no identifica un terremoto que ya tenga fecha, sino un escenario hipotético de gran magnitud que podría ocurrir en la Falla de San Andrés.
Uno de los escenarios estudiados por especialistas contempla un fuerte terremoto en el segmento sur de la falla, con la posibilidad de provocar daños importantes en zonas densamente pobladas de California.
Entre las ciudades que podrían experimentar fuertes efectos se encuentran Los Ángeles, San Bernardino, San Francisco y otras localidades ubicadas cerca de los principales segmentos de la estructura.
Sin embargo, la magnitud de los daños dependería de distintos factores, entre ellos la intensidad y profundidad del movimiento, las condiciones del terreno, la distancia respecto al epicentro y la resistencia de las construcciones.
¿Por dónde pasa la Falla de San Andrés?
El recorrido de la Falla de San Andrés atraviesa California desde su zona norte hasta el área del Mar de Salton.
En su trayecto se encuentra cerca de regiones como San Francisco, las montañas de Santa Cruz, Hollister, Parkfield, la Carrizo Plain, Palmdale, el desierto de Mojave, Cajon Pass y el Valle de Coachella.
En el sur de California, zonas como Palm Springs e Indio se encuentran próximas al sistema de fallas.
Uno de los terremotos históricos más importantes relacionados con esta estructura ocurrió en San Francisco en 1906, mientras que otro movimiento relevante fue el sismo de Loma Prieta, registrado en 1989.
¿La Falla de San Andrés llega directamente hasta México?
No. La Falla de San Andrés no continúa directamente desde California hasta Jalisco ni atraviesa todo México.
Después de la zona del Mar de Salton, la actividad tectónica continúa mediante otros sistemas de fallas relacionados con la compleja interacción de las placas en el oeste de Norteamérica.
En Baja California destacan estructuras como las fallas Imperial, Cerro Prieto y Laguna Salada, que forman parte de una región con importante actividad sísmica.
Por esta razón, ciudades como Mexicali, Tijuana y Ensenada presentan un riesgo sísmico que debe analizarse dentro del contexto regional, pero esto no significa que estén asentadas directamente sobre la Falla de San Andrés.
¿Qué ciudades de México podrían sentir un gran terremoto en California?
Entre las ciudades mexicanas que podrían experimentar movimientos derivados de un gran sismo en el sur de California, la zona norte de Baja California merece especial atención debido a su cercanía con distintos sistemas de fallas.
Mexicali es uno de los principales puntos a considerar por su ubicación dentro de una región con importante actividad sísmica. De hecho, la ciudad y sus alrededores fueron afectados por el terremoto de magnitud 7.2 registrado en 2010.
Tijuana y Ensenada también se encuentran dentro de una región sísmicamente activa, por lo que podrían registrar movimientos dependiendo de las características y ubicación de un eventual terremoto.
No obstante, estar relativamente cerca de una zona sísmica no significa que todas las ciudades experimentarían el mismo nivel de afectación.
¿El “Big One” podría sentirse en Jalisco?
Jalisco no se encuentra sobre la Falla de San Andrés y está considerablemente más alejado de ella que las ciudades del noroeste mexicano.
Por ello, no sería correcto afirmar que un eventual “Big One” provocaría necesariamente daños importantes en Guadalajara o en otras ciudades de Jalisco.
Un terremoto de gran magnitud puede generar ondas sísmicas que se perciben a grandes distancias, pero la intensidad con la que llegan a cada región depende de múltiples condiciones geológicas.
Además, Jalisco cuenta con su propio contexto tectónico y sísmico, por lo que el riesgo de terremotos en el estado no depende exclusivamente de lo que ocurra en California.
¿La Ciudad de México podría sentir el “Big One”?
La distancia entre California y la Ciudad de México es considerable, por lo que no tendría sentido colocar a la capital del país entre las zonas directamente expuestas a la Falla de San Andrés.
Sin embargo, los movimientos sísmicos de gran magnitud pueden ser detectados y, dependiendo de sus características, percibidos a grandes distancias.
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