Para muchos el demonio es ficción, pero para el sacerdote italiano Gabriele Amorth fue una lucha diaria durante más de tres décadas. Nombrado exorcista de la diócesis de Roma en 1986, Amorth se convirtió en una de las figuras más fascinantes de la Iglesia Católica tras registrar más de 70,000 sesiones de exorcismo y oraciones de liberación.
El sacerdote aseguraba haber presenciado fenómenos inexplicables, como personas hablando idiomas desconocidos, demostrando fuerza sobrehumana o expulsando objetos como clavos y trozos de vidrio. Gabriele Amorth advertía que el ocultismo abría puertas al mal y afirmaba sin temor: “El demonio me teme a mí”.
Fundador de la Asociación Internacional de Exorcistas, el padre Gabriele Amorth falleció el 16 de septiembre de 2016 a los 91 años. Casi una década después de su partida, su firme convicción contra las fuerzas oscuras continúa generando asombro y debate en todo el mundo.