Colocar una bolsa de plástico alrededor de la cabeza de la escoba puede convertirse en un recurso práctico para mejorar algunas tareas de limpieza. La cubierta funciona como una barrera que modifica la forma en que las cerdas entran en contacto con el suelo y puede ayudar a recoger determinados residuos.
Uno de sus principales usos es facilitar la recolección de cabellos, pelos de mascotas y pequeñas partículas que suelen enredarse en las cerdas. Al cubrir la escoba con una bolsa, estos residuos pueden desprenderse con mayor facilidad y terminar juntos, en lugar de quedar atrapados entre las fibras.
Para utilizar este truco, basta con colocar una bolsa limpia sobre las cerdas y sujetarla de manera que no se desprenda durante el barrido. Es importante no considerarlo un sustituto de una limpieza adecuada de la escoba y retirar la bolsa después de usarla, sobre todo si acumuló polvo, pelos u otros desechos.