Esperar varios segundos frente a un semáforo puede llevar a algunos conductores a cambiar la transmisión automática de “D” a “N” por costumbre. Sin embargo, esta práctica no siempre representa una ventaja para el vehículo y, en determinadas circunstancias, puede provocar un uso innecesario de la transmisión.
En una detención breve, como la que ocurre normalmente en un semáforo, los autos automáticos están diseñados para permanecer en “D” mientras el conductor mantiene presionado el freno. Cambiar constantemente entre “D” y “N” añade movimientos adicionales al sistema de transmisión que, aunque no necesariamente provocan una avería inmediata, tampoco suelen ser necesarios.
Además, pasar a neutral y volver a “D” repetidamente puede generar pequeñas variaciones en el funcionamiento de la transmisión, especialmente si el cambio se realiza antes de que el automóvil se haya detenido por completo. Por ello, una de las recomendaciones más importantes es evitar mover la palanca mientras el vehículo continúa avanzando.
Si la espera será prolongada, por ejemplo, debido a una congestión o a una detención extensa, algunos vehículos permiten utilizar “N” siguiendo las indicaciones del fabricante. En cualquier caso, lo más recomendable es consultar el manual del automóvil, ya que el funcionamiento y las recomendaciones pueden variar entre modelos.