Dormir con la pantalla encendida puede parecer inofensivo, especialmente si te ayuda a quedarte dormido, pero la luz y el sonido de fondo pueden interferir con la calidad del descanso y alterar el ritmo natural del cuerpo.
Aunque logres dormir varias horas, mantener la pantalla encendida durante la noche puede hacer que el sueño sea menos reparador.
Al final, apagarla antes de dormir puede favorecer un descanso más tranquilo.













