Ante situaciones como fenómenos naturales o cortes prolongados de energía eléctrica, contar con una reserva de alimentos enlatados puede marcar la diferencia. Estos productos ofrecen una forma segura de mantener una alimentación básica mientras se restablecen los servicios.
Entre los artículos más recomendados se encuentran el atún, sardinas, frijoles, verduras, frutas en almíbar, sopas y carnes enlatadas. También es conveniente elegir alimentos bajos en sodio y revisar que las latas no presenten golpes, abolladuras o signos de deterioro.
Los especialistas aconsejan almacenar estos productos en un lugar fresco y seco, lejos de la luz solar. Además, es importante revisar periódicamente las fechas de caducidad para sustituir los alimentos antes de que expiren.
Junto con los alimentos, se recomienda disponer de agua potable, un abrelatas manual y otros suministros básicos para afrontar cualquier contingencia de forma más segura.