Hoy usamos billetes todos los días para pagar productos o servicios, pero hubo un momento en que el papel moneda era algo completamente nuevo en México. Su origen se remonta a los primeros años del país independiente, cuando se emitieron los primeros billetes oficiales durante el gobierno de Agustín de Iturbide.
El 20 de diciembre de 1822, en pleno Primer Imperio Mexicano, se puso en circulación el primer papel moneda del país. Eran billetes impresos por un solo lado, en papel blanco y con forma casi cuadrada, que llevaban la leyenda “Imperio Mexicano”. Las denominaciones eran de 1, 2 y 10 pesos, de acuerdo con registros del Banco de México.
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¿Por qué se creó el primer papel moneda en México?
Tras consumarse la Independencia de México, el nuevo país enfrentaba una grave crisis económica. Después de once años de guerra, la agricultura y la minería estaban debilitadas, mientras que la industria apenas comenzaba a desarrollarse.
Ante este panorama, el gobierno de Iturbide aplicó varias medidas para estabilizar las finanzas: facilitó la producción minera, recurrió a préstamos forzosos y redujo impuestos y salarios en el sector público. Sin embargo, estas acciones no dieron resultados, por lo que finalmente se optó por emitir papel moneda.
A pesar de ser una innovación, los billetes no fueron bien recibidos por la población. Muchos mexicanos desconfiaban de ellos porque estaban acostumbrados a utilizar monedas de plata, además de que su aceptación fue obligatoria. Aun así, esta emisión marcó el inicio de la historia del papel moneda en México.
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