Un ambiente de fiesta es el que se respira en cada esquina, música que acompaña el andar de peregrinos y el inconfundible aroma de la comida tradicional. Así es como inician las festividades en el poblado de Cajititlán, la ilusión de celebrar a los tres Reyes Magos.
Se hace presente desde los primeros recorridos por la colonia donde la fe y la convivencia se entrelazan en una tradición que año con año reúne familias enteras, así como la familia Héctor Rodríguez, que por más de tres generaciones ha regalado pozole a los peregrinos. “Es que es tradición de mis abuelos, de mis bisabuelos”.
Las calles se llenan de colores, risas y sonidos, mientras que los vecinos abren las puertas de sus hogares para ofrecer comida y bebida a quienes participan.
En el recorrido y el gesto solidario se repite casa tras casa, convirtiendo este trayecto en una experiencia compartida que fortalece los lazos comunitarios y mantiene vivas las celebraciones más representativas del lugar. Los pasos de los danzantes adornan las calles.
Más allá del acto religioso, la celebración se vive como un encuentro social que honra las costumbres, la hospitalidad y la identidad del poblado, marcando el inicio de días llenos de tradición y esperanza y unión entre los habitantes.
Video con información de Antonio Sánchez
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