Habla ex anexado del centro de rehabilitación en La Cofradía

Tras la agresión en un centro de rehabilitación llamado “El Cerco de Vida”, Ángel cuenta su experiencia tras haber estado anexado en el lugar.

26 julio 2022 11:07hrs
Celina Gómez
Azteca Noticias Jalisco

Golpes e incluso amarres con cuerdas, es lo que vivían personas recluidas en la clínica en adicciones “El Cerco de Vida”, ubicado en la colonia La Cofradía de Tlaquepaque donde se registró una agresión directa a balazos que deja saldo de seis fallecidos. “A veces la familia acepta que si son rebeldes que le peguen o le amarren”, menciona Ángel, testigo.

Al exterior de este inmueble aún quedan huellas de lo que ocurrió en este centro de rehabilitación que deja como saldo seis personas fallecidas. Todavía a 24 horas de lo ocurrido hay manchas de sangre, incluso guantes y gasas de los paramédicos que llegaron a ayudar a las personas que se debatían entre la vida y la muerte.

Ángel quien prefirió que lo llamáramos así por cuestiones de seguridad, estuvo anexado en ese centro, salió hace seis meses. Según relata por el orden que se ve en lo que era la cocina, sus ex compañeros aún no preparaban sus alimentos. “Esa olla ahí siempre estaba en las noches. Sí, tres veces al día era la comida., a las 10:00 ó 9:00 desayunábamos. Comíamos dos ó tres y siempre cenábamos a las 10:00 creo”. Todos esos sartenes los usábamos para cocinar tomates o cebollas. Todos los trastes se lavaban”, menciona Ángel, testigo.

Al respecto vía comunicación social, la Secretaría de Salud informó que en el Consejo Estatal contra las Adicciones no se tenía el registro de operaciones de este centro de rehabilitación también conocido como anexo. Actualmente en Jalisco hay 119 centros de tratamiento contra el uso de sustancias tóxicas incluyendo los veinte centros de Atención Primaria en Adicciones con los que cuenta la Secretaría de Salud.

En tanto por su cuenta, la Fiscalía de Jalisco mantiene una investigación para dar con los responsables de esta agresión. En el lugar quedan las cintas de acordonamiento y una calle donde el silencio y el miedo es lo que imperan.

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