Crece la percepción de un “narcoestado” en México: denuncias apuntan a la captura de instituciones, con grupos criminales que presuntamente influyen en elecciones y controlan presidencias municipales. Mientras políticos estadounidenses como Ted Cruz y Marco Rubio respaldan esa lectura, en estados como #Sinaloa la consecuencia real es el abandono y la tragedia social.