Contar con un Plan Familiar de Protección Civil puede marcar la diferencia durante una emergencia. De acuerdo con autoridades mexicanas, se trata de una herramienta preventiva que permite a las familias organizarse, identificar riesgos y establecer acciones antes, durante y después de un fenómeno que pueda poner en peligro su seguridad.
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) señala que este plan busca que cada integrante de la familia sepa qué hacer, cómo comunicarse y hacia dónde dirigirse en caso de una situación como inundaciones, sismos, incendios, deslaves u otros eventos.
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¿Quiénes deben hacer un Plan Familiar de Protección Civil y qué incluye?
Las autoridades recomiendan que todas las familias elaboren uno, sin importar dónde vivan, ya que los riesgos pueden variar según la zona. El plan debe realizarse con la participación de todos los integrantes del hogar, incluyendo niñas, niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
Entre los elementos principales se encuentran:
- Identificar los riesgos dentro y alrededor de la vivienda.
- Definir rutas de evacuación y puntos de reunión.
- Establecer números de emergencia y formas de comunicación.
- Preparar una mochila de emergencia.
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¿Cómo elaborar un Plan Familiar de Protección Civil?
El primer paso es realizar un diagnóstico de los posibles peligros en la vivienda y la comunidad. Después, la familia debe acordar responsabilidades, practicar simulacros y mantener actualizado el plan.
Protección Civil recomienda guardar documentos importantes en bolsas herméticas, conocer la ubicación de refugios temporales cercanos y mantenerse informado mediante fuentes oficiales. La prevención permite reducir riesgos y actuar con mayor rapidez cuando ocurre una emergencia.
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