¿El amor por el futbol podría llevarte al hospital? La “pasión” pambolera va mucho más allá de los noventa minutos en la cancha; para millones de aficionados, ver un partido crucial puede alterar drásticamente su bienestar físico y mental. Este impacto emocional puede ser el detonante de crisis de ansiedad, problemas de sueño o, en casos extremos, eventos cardiovasculares en personas con condiciones preexistentes.
¿Cómo daña el fútbol al cerebro?
Especialistas en salud explican que la intensidad de un juego genera un subidón de adrenalina y cortisol, las hormonas del estrés. Cuando tu equipo va perdiendo o el partido se define en el último segundo, el cuerpo experimenta una tensión similar a una situación de peligro real, elevando la presión arterial y el ritmo cardíaco de forma peligrosa.
Te puede interesar: Sentencian a 32 años de cárcel a actor de ‘How I Met Your Mother’ por intento de homicidio