Alan Jair Álvarez Andrade, policía de Guadalajara y parte de la generación 112 de la academia, falleció a los 32 años por un derrame cerebral. Siguiendo su deseo y motivado por la ayuda a otros, donó sus órganos, permitiendo salvar la vida de al menos seis personas. Compañeros de la corporación realizaron un emotivo pasillo de aplausos en su honor en el Centro Médico de Occidente.
Con información de: Fernando Roldán
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