El maestro Ángel Antonio Iba Garra, originario de La Vega, Teuchitlán, ha transformado una telesecundaria rural de Jalisco en una fábrica de talentos. Con 25 años de docencia, ha formado a cientos de profesionistas. Su vocación, heredada de su abuelo, lo llevó a superar dificultades económicas y a desarrollar un robot detector de restos humanos.