El gobierno de Jalisco negó intervenir en la política de Tequila y rechazó las acusaciones de un senador de Morena sobre la supuesta imposición de autoridades, afirmando respetar la autonomía municipal. Atribuyó las declaraciones a intereses políticos del senador y señaló su presencia en el municipio, llamando a resolver los conflictos localmente para garantizar estabilidad política y social.