El turismo en pueblos mágicos de la Sierra de Jalisco, como San Sebastián del Oeste, ha disminuido drásticamente tras los hechos del 22 de febrero. Prestadores de servicios, que subsisten del turismo, reportan una caída crítica en sus ventas, la mayor en 25 años. Las autoridades han solicitado refuerzo de seguridad y activarán flujos turísticos.