México tiene ante sí una oportunidad enorme, dejar atrás obras de infraestructura caprichosas que solo funcionan como cuartada para la corrupción, en Puebla, el proyecto de Cablebús se perfila como una copia de las practicas del Tren Maya, una obra marcada por la opacidad, el riesgo técnico y la falta de permisos, además se contempla la tala de casi mil árboles, lo que ha encendido las alertas de la población