El líquido que llega a los hogares de la colonia Oblatos, en Guadalajara, es una consistencia de batido espeso que mezcla tierra, sedimentos y un olor a putrefacción.
“Es el agua turbia, el agua potable que llega a los hogares jaliscienses. Como con tamarindo. Yo creo desde noviembre y diciembre ya tenemos este problema y pues yo creo que ya estuvo suave. Y el agua sí está, huele muy fea. No, sí está muy Muy muy fuerte”.
La señora Mónica al día tiene que invertir 100 pesos en agua purificada de garrafón.
“Mire, a veces este yo lo que procuro es poner una pastilla de cloro en la pila y en el tinaco también para minorar el la causa de infecciones que podamos tener porque sí este cuando nos bañamos o estamos este haciendo el aseo este se resecan mucho en las manos. Y y hay mucha comezón. Agarro agua del garrafón, hago de relleno y con eso friego los trastes”.
Autoridades estatales dieron a conocer que de acuerdo con los primeros análisis, esto se debió a descargas emitidas irregularmente al sistema a partir de conexiones ilícitas. Ante ello, afirmaron que se establecieron meses de trabajo y recorridos para generar un esquema de atención que permita la construcción de las obras necesarias para evitar dichas aportaciones al canal de las pintas.
Además, se tendrán brigadas especializadas para documentar y dimensionar el origen de las descargas, asegurando un diagnóstico preciso para la toma de decisiones.
Video con información de Florencia Moreno
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