En Guadalajara, un tradicional negocio de tortas ahogadas con más de 30 años de historia une el fútbol y la gastronomía. Su propietario, Juan Sánchez, exfutbolista de Chivas en Verdevalle, decoró el local con fotos, banderas y 96 bufandas de equipos del mundo que trajo tras viajar al mundial de Alemania en 2006.