Una nueva nube de polvo proveniente del desierto del Sahara se dirige hacia México, un fenómeno atmosférico que ocurre de forma recurrente cada año cuando vientos intensos levantan partículas finas en África y las transportan a través del océano Atlántico hasta América. Su llegada puede modificar temporalmente la calidad del aire y la apariencia del cielo en varias regiones del país.
De acuerdo con pronósticos meteorológicos, los estados que podrían verse más afectados en esta ocasión son principalmente los del sureste: Quintana Roo, Yucatán y Campeche, debido a su ubicación geográfica cercana a la entrada del fenómeno.
En algunos casos, la nube de polvo también puede extenderse hacia zonas del Golfo de México, alcanzando partes de Veracruz, Tabasco y Chiapas, e incluso, dependiendo de las condiciones del viento, llegar con menor intensidad a estados del centro del país como Oaxaca, Puebla y la Ciudad de México.
Este fenómeno suele notarse por cielos más brumosos, atardeceres con tonos anaranjados y una ligera reducción en la visibilidad. Aunque puede generar una sensación de aire seco, su impacto varía según la concentración de partículas en cada región.
Recomendaciones para cuidar tu salud del polvo de Sahara
En cuanto a la salud, las autoridades advierten que las personas con asma, alergias o enfermedades respiratorias pueden presentar irritación en ojos, nariz y garganta, tos seca o molestias al respirar.
Por ello, se recomienda evitar actividades al aire libre prolongadas, usar cubrebocas en exteriores y mantener puertas y ventanas cerradas durante los días de mayor presencia del polvo.
Aunque no suele representar un peligro grave para la población, sí es importante tomar precauciones para reducir molestias temporales y cuidar la calidad del aire.