México hace historia con el anuncio de su primera campaña antártica mexicana. Liderada por la Agencia Mexicana de Estudios Antárticos (AMEA) y el Ciatej, esta misión enviará científicos a la base ucraniana Vernadsky por cinco años. El objetivo es crucial: investigar el derretimiento de casquetes polares y su impacto directo en las costas mexicanas, como la intrusión salina en acuíferos.
A través de seis proyectos de microbiología y cambio climático, y con el respaldo del Comité Científico para la Investigación en la Antártida (SCAR), México busca generar ciencia de frontera para enfrentar la crisis de superbacterias y el calentamiento global.
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