La saturación de estímulos en el entorno moderno está llevando al sistema cognitivo humano a su límite.
Expertos de la UNAM advierten que la sobrecarga cognitiva, el exceso de información que supera nuestra capacidad de procesamiento, está afectando gravemente la toma de decisiones, el control emocional y la productividad diaria.
La doctora Vicenta Reynoso Alcántara explica que el cerebro no procesa tareas en paralelo, sino que alterna recursos de forma ineficiente. Nuestra memoria de trabajo tiene una capacidad limitada, cuando esta se desborda, la información no llega correctamente a la memoria de largo plazo, impidiendo un aprendizaje real y provocando el fenómeno conocido como “distrés” o estrés negativo.
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Síntomas y estrategias de defensa
Sentirse agobiado, olvidar cosas con facilidad y experimentar fatiga física son señales claras de saturación.
Para combatirlo, especialistas recomiendan establecer rutinas de pensamiento consciente y organizar la información en conjuntos en lugar de datos aislados.
Identificar factores externos, como ambientes ruidosos o falta de sueño, es crucial para liberar recursos mentales y mejorar nuestra eficiencia cognitiva en un mundo hiperconectado.