Desde temprana hora, este espacio natural cobra vida entre el canto de las aves, el verde profundo de su vegetación y el murmullo del río que corre al fondo del cañón. Su belleza imponente la ha convertido en uno de los destinos favoritos para quienes buscan naturaleza, ejercicio y vistas espectaculares.
Sin embargo, autoridades y cuerpos de emergencia hacen un llamado a disfrutar este lugar con responsabilidad. Y es que, detrás de su atractivo, la barranca también representa diversos riesgos.
Personal de los bomberos de Guadalajara informó que uno de los incidentes más comunes es la pérdida de personas, principalmente de quienes descienden sin preparación o por rutas no recomendadas, como la zona de Polimilla. También se han registrado casos de visitantes que bajan en vehículos en malas condiciones, los cuales quedan varados.
También comentó que otro riesgo frecuente es la deshidratación, ya que algunos visitantes descienden sin llevar suficiente agua o alimentos, lo que puede derivar en complicaciones durante el recorrido.
Además, aunque el descenso puede parecer sencillo, el verdadero desafío comienza al momento de subir. Las zonas empinadas, como las antiguas vías del llamado “malacate”, representan un alto riesgo, especialmente cuando se trata de rescatar a personas lesionadas, ya que el acceso es complicado y peligroso.
A pesar de ello, la Barranca de Huentitán continúa siendo un espectáculo natural que cautiva a quienes la visitan; un espacio donde la ciudad parece quedar atrás y el tiempo transcurre con calma.
Autoridades reiteran que, por más impresionante que sea el entorno, debe recorrerse siempre con precaución, preparación y respeto por la naturaleza.
Con información: Antonio Sánchez