Los recientes resultados de la prueba PISA, realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), han encendido las alarmas sobre el desempeño y la gestión del sistema educativo mexicano. Los datos revelan un retroceso significativo que pone en entredicho el modelo de enseñanza actual.
El panorama para los estudiantes mexicanos de 15 años muestra una brecha gigante en comparación con el promedio internacional y los países líderes de la evaluación.













