En menos de una semana, la Zona Metropolitana de Guadalajara se ha convertido en el escenario de una preocupante tendencia: el hallazgo de armas de fuego y punzocortantes en manos de menores de edad. Este fenómeno no solo enciende las alarmas en los planteles escolares, sino que abre un debate urgente sobre la vigilancia en el hogar, el rol de las instituciones y la facilidad con la que los adolescentes acceden a estos artefactos.
La secuencia de eventos comenzó el pasado primero de septiembre, cuando un estudiante de la Escuela Secundaria Técnica 79, ubicada en la colonia Miravalle de Guadalajara, fue detenido tras descubrírsele un arma de fabricación casera y siete cartuchos de diversos calibres.