El pasado primero de septiembre, la tranquilidad de una escuela secundaria en la zona de Miravalle se vio interrumpida al descubrirse que un estudiante de 14 años portaba un arma de fuego en su mochila. El artefacto, descrito como una pistola hechiza adaptada para detonar cartuchos calibre 22, fue asegurado de inmediato por las autoridades correspondientes.
Este suceso ha encendido las alarmas entre padres de familia y la comunidad escolar, abriendo un debate sobre la seguridad en los planteles educativos.