El estado de Jalisco se encuentra bajo un importante esquema de vigilancia sanitaria debido a la propagación del gusano barrenador, una plaga que no solo afecta a los animales de producción, sino que ya ha registrado sus primeros impactos en la salud de la población local.
Esta plaga representa un serio desafío para la salud animal y humana en la entidad, debido a su capacidad para infestar heridas y generar lesiones de gravedad. De acuerdo con el balance oficial emitido en agosto, se han contabilizado 1,045 casos de gusano barrenador en ganado, distribuidos a lo largo de 85 municipios del estado. De este total de reportes, las autoridades detallaron que 963 casos se mantienen en estado activo, mientras que 82 han sido catalogados como inactivos.