La pérdida de recién nacidos en el Centro Médico de Occidente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha desencadenado una serie de acciones legales por parte de los padres afectados, quienes buscan esclarecer las condiciones en las que sus hijos perdieron la vida.
De acuerdo con los testimonios de los familiares y fuentes cercanas a la investigación, varios bebés contrajeron la bacteria Klebsiella y el hongo Cándida mientras se encontraban internados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) de este hospital. Lamentablemente, estas infecciones resultaron fatales para los menores.