Las intensas lluvias registradas en el Área Metropolitana de Guadalajara volvieron a dejar al descubierto la frágil infraestructura vial del municipio de Tonalá, donde gigantescos baches se han transformado en auténticas albercas de agua estancada, convirtiéndose en un severo peligro para automovilistas, motoclistas y peatones.
Vecinos y conductores que transitan a diario por las distintas colonias del municipio denuncian que la acumulación de agua oculta la profundidad real de los orificios en el asfalto, provocando que decenas de vehículos caigan a ciegas en estas tramposas cavidades
Con información de Florencia Moreno y Fátima Ramírez
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