George Hurtado, un hombre de 50 años de edad, era buscado activamente por las autoridades tras haberse escapado de una prisión en California, Estados Unidos, en el año 20, donde cumplía una sentencia por el delito de tráfico de metanfetamina. El sujeto logró evadir la acción de la justicia durante tres décadas.
De acuerdo con los reportes proporcionados por las agencias de seguridad de los Estados Unidos, Hurtado inició su huida refugiándose en un primer momento en la ciudad de Tijuana. Posteriormente, se trasladó a Baja California y finalmente se estableció en el estado de Jalisco. En este último punto, el sospechoso consiguió ocultarse por un periodo aproximado de 10 años sin que las autoridades pudieran ubicar su paradero.














