Paraguay atraviesa una profunda sacudida institucional. El presidente Santiago Peña anunció oficialmente su dimisión al cargo este jueves, acorralado por una ola de protestas ciudadanas, investigaciones judiciales y el retiro del apoyo político de su propio partido. Lo que comenzó como una intervención a una entidad financiera terminó por derrumbar al Poder Ejecutivo.
La caída del mandatario se precipitó tras el colapso de Banco Bank. Ante el descontento social, la oposición impulsó un juicio político en su contra. Al perder el respaldo de su propia fuerza política, Peña optó por presentar su renuncia, declarando que ningún cargo público puede estar por encima del bienestar de la nación.














