En redes se viralizaron imágenes de conejos con protuberancias oscuras en la cabeza, que parecen cuernos. Se trata del papilomavirus K2, una enfermedad conocida desde los años 30 que provoca tumores benignos en conejos silvestres. Aunque algunos casos se complican, no representa riesgo para humanos. Este fenómeno inspiró leyendas como el “Jackalope” en EE.UU. y hoy revive en internet como un ejemplo de cómo la ciencia supera a la ficción.