En el cruce de Carlos Herrera Jasso y la calle Limón se encuentra la zona completamente invadida por restos de árboles y basura; se observan hojas y hasta objetos abandonados.
Existe una acumulación de desechos como bolsas de plástico, unicel, madera y muebles. También se alcanza a ver una caja de gran tamaño, aparentemente de un refrigerador u otro electrodoméstico, lo que indica que algunas personas han tomado este lugar como un tiradero clandestino.
Esta situación ha convertido el sitio en un foco de infección, propicio para la proliferación de insectos como cucarachas e incluso roedores, debido a la acumulación de residuos y vegetación.
Además, los olores en la zona son bastante fétidos, lo que representa un riesgo para la salud de los habitantes, especialmente de adultos mayores y niños.
Con información: Óscar Orozco