La tranquilidad de las familias en la zona norte de Jalisco se ha convertido en una prioridad urgente para las autoridades estatales. Ante el incremento de hechos delictivos en la región limítrofe con Nayarit, el Gobierno del Estado ha tomado la determinación de enviar un despliegue inmediato de elementos de seguridad para resguardar a la población.
Esta medida responde directamente a las exigencias de los habitantes de San Andrés Cohamiata, una comunidad indígena también conocida como Tateikie. Los pobladores han alzado la voz para demandar el cese de delitos graves que afectan su vida cotidiana, tales como robos de vehículos, presuntos cobros de piso y privaciones ilegales de la libertad, presuntamente vinculados a la operación de un grupo criminal en la zona.