El juicio por el feminicidio de María Eugenia Grunner entró en su etapa final, mientras su padre, Guillermo, continúa asistiendo a las audiencias en busca de justicia para su hija. Tras rendir su testimonio y escuchar las declaraciones de otros participantes, el proceso se acerca a la deliberación del tribunal, luego de varios meses de aplazamientos. Don Guillermo expresó el dolor que le provoca ver al acusado y recordó las consecuencias de la pérdida para sus nietos, quienes ahora deben crecer sin su madre. La familia espera que el tribunal determine la responsabilidad penal del acusado y dicte la pena máxima de 70 años de prisión que, según el padre de la víctima, podría corresponder al caso. La sentencia marcará el cierre del proceso judicial, aunque no podrá reparar la pérdida que enfrenta la familia.
Con información Gerardo Celano.















