Todos los días Susana Navarro y su hijo Mario Uriel pueden encontrarse en el jardín botánico a las afueras del Hospital Civil de Guadalajara.
Ellos son originarios de Zamora, Michoacán y llegaron a Guadalajara hace casi siete años en búsqueda de mejores oportunidades; sin embargo, enfrentaron el robo de sus documentos, pertenencias y dinero, además de una batalla personal contra el cáncer de colon.
Hoy, el niño está por cumplir 9 años y su condición ha mejorado, sin embargo, continúa en revisión médica; pero ahora, por déficit de atención e hiperactividad es que el pequeño no asiste a la escuela.
La madre soltera de tres hijos trabaja en lo que encuentra para cubrir alimentos y hospedaje, su mayor anhelo es recuperar sus documentos, conseguir una vivienda estable y encontrar un empleo fijo.
Mientras tanto, continúa su lucha diaria junto a Mario, aferrada a la esperanza de construir un futuro mejor para ambos.
Con información: Cecilia Cerna