En los planteles involucrados se detectó que el alumnado responsable lo hizo como una broma de mal gusto que movilizó a las autoridades de seguridad; también, en otras dos escuelas se logró identificar plenamente a los estudiantes que escribieron dichas amenazas.
De momento hay cinco casos registrados a los cuales se les ha dado seguimiento.
Ya se han hecho campañas preventivas y las acciones a tomar quedaron claras gracias a los protocolos correspondientes; las autoridades locales y federales ya están actuando al respecto.
Con información: Priscila Trejo