La gastronomía mexicana es una de las formas más vivas de celebrar la historia y las tradiciones, especialmente durante el mes patrio de septiembre. Entre la gran variedad de opciones que adornan las mesas, el menudo destaca como uno de los platillos más queridos, capaz de reunir a las familias en torno a un plato humeante.
Este platillo es mucho más que comida; representa un verdadero ritual que se transmite de generación en generación. Un ejemplo de esta herencia es Verónica Pulido, quien desde 1992 mantiene viva la tradición culinaria que aprendió de su madre, quien vendía este manjar en el mercado de abastos.