El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos ha puesto en marcha una ofensiva financiera y judicial contra una estructura que conecta a políticos, jefes de plaza, operadores criminales y facilitadores financieros. Con la congelación de cuentas, propiedades e intereses en suelo estadounidense, las autoridades del país vecino del norte buscan dar un paso previo a acciones judiciales de mayor envergadura.
De acuerdo con el secretario del Tesoro, Scott Visent, ningún actor del narcotráfico, funcionario corrupto del gobierno mexicano o facilitador financiero se encuentra fuera del alcance de la justicia de su país. Esta medida golpea directamente a 21 personas y 25 empresas vinculadas a la facción de “La Mayiza” del cártel de Sinaloa.













