Habitantes de la colonia Nueva Santa María, en el municipio de Tlaquepaque, denuncian vivir en una situación de constante peligro debido al severo deterioro de su entorno. Entre calles completamente intransitables, banquetas inexistentes y focos de infección, los colonos aseguran que las autoridades locales no han tomado cartas en el asunto para resolver una problemática que afecta su calidad de vida diaria.
El deterioro de la infraestructura vial es evidente en toda la zona, pero los vecinos señalan de manera particular a las calles Santa Catalina y San Jerónimo como los puntos más críticos. En estas vialidades, el pavimento está totalmente destruido y es común ver piedras rodando, lo que dificulta el tránsito de los vehículos y daña los automóviles de quienes viven ahí.
La situación es aún peor para los peatones. Al no existir banquetas transitables, las personas se ven obligadas a caminar directamente sobre el arroyo vehicular, exponiéndose a sufrir accidentes debido a las pésimas condiciones del suelo.













