Cerca de 9 mil 500 personas se reunieron en el Parque Revolución de Guadalajara para participar en una movilización pacífica; sin embargo, la presencia de grupos de encapuchados derivó en destrozos, saqueos y ataques contra edificios públicos. De acuerdo con el gobierno estatal, al menos seis comercios resultaron afectados y los disturbios alcanzaron las sedes de los poderes Legislativo, Judicial y Ejecutivo. El gobernador Pablo Lemus se deslindó de los actos violentos y aseguró que no representaban a los ciudadanos que protestaron pacíficamente. Además, informó sobre la detención de cinco personas señaladas por lanzar explosivos contra las puertas del Congreso y del Poder Judicial, quienes viajaban en una camioneta con reporte de robo y bidones con gasolina. El operativo de seguridad contó con 948 elementos estatales y municipales, mientras un grupo de aproximadamente 70 personas continuaba causando daños en las inmediaciones de Palacio de Gobierno.
Con información Mariana Quirarte.