En México, las festividades del Día de Muertos nos invitan a recordar con cariño a quienes ya partieron, pero también abren un espacio para reflexionar sobre la importancia de dejar nuestros asuntos en orden. Cuando ocurre el deceso de un ser querido, la ausencia llega acompañada de decisiones apresuradas y de gastos imprevistos que pueden desestabilizar las finanzas familiares. Ante este panorama, la previsión se convierte en una alternativa para resguardar la tranquilidad de los que se quedan.
La mayoría de las agencias funerarias disponen de paquetes preventivos diseñados para liquidarse poco a poco. Estos contratos ofrecen la ventaja de que no pierden vigencia con el tiempo y, en la gran mayoría de las situaciones, cuentan con la opción de ser transferidos a otras personas. De esta manera, se reduce el impacto económico y la carga de trámites en momentos de duelo.